Preguntas Frecuentes
La garantía de los sistemas a gas es de dos años desde la fecha de instalación en el vehículo.
Los depósitos GLP son extremadamente seguros, están homologados y probados según normas muy estrictas, y tienen una resistencia al choque y al fuego superior a la de los depósitos de gasolina que normalmente se instalan en los automóviles. Todos los depósitos de GLP montados están homologados según las normas ECE/ONU 67/01, que, entre otras cosas, exigen la prueba del depósito a una presión de 30 bar, casi el triple de la presión de ejercicio normal. Los depósitos GLP están construidos en acero de alta resistencia de gran espesor, tratados térmicamente para deformarse sin sufrir fisuras en caso de choque, y probados en fase de homologación a una presión de 67,5 bar. Además, de conformidad con la norma ECE/ ONU 67/01, la multiválvula montada en el depósito está dotada de válvula de seguridad contra la sobrepresión y de válvula de seguridad térmica para la salida del gas en caso de temperatura demasiado elevada. Como han demostrado muchísimos “bonfire tests” (pruebas que simulan el incendio del vehículo por causas externas), el resultado de estas tecnologías es un producto sumamente seguro.
Como el automóvil normalmente arranca con gasolina antes de pasar automáticamente al funcionamiento con gas, es necesario tener cierta cantidad de gasolina en el depósito. La presencia de gasolina en el depósito en algunos modelos de automóvil sirve también para preservar la bomba de gasolina, que al funcionar en seco se desgastaría prematuramente.